No para de pensar en él, en lo que pasó. Sueña con volverlo a ver, con volver a sentir sus labios, entrecortando cada beso, con una sonrisa, un abrazo, una caricia.
Cierra los ojos, recuerda esas miradas que conectaban a la perfección, que parecía que el tiempo se había parado para centrarse en ellos.
Es como un cuento de hadas, en el que la princesa besa al príncipe y todo empieza a difuminarse con un brillo intenso, hasta dejar a los protagonistas en el centro, con un viento que sale de la nada y hace que el cabello de la princesa se eleve al son de las ondas.
Así, así se siente, así se quiere sentir..
No le hace falta cerrar los ojos, con que desvíe un poco la mirada lo ve perfectamente, tal y cómo es; cada segundo, minuto, hora del día se centra en él, no es capaz de pensar en otra cosa, salvo que en volver a estar junto a él.
Cierra los ojos, recuerda esas miradas que conectaban a la perfección, que parecía que el tiempo se había parado para centrarse en ellos.
Es como un cuento de hadas, en el que la princesa besa al príncipe y todo empieza a difuminarse con un brillo intenso, hasta dejar a los protagonistas en el centro, con un viento que sale de la nada y hace que el cabello de la princesa se eleve al son de las ondas.
Así, así se siente, así se quiere sentir..
No le hace falta cerrar los ojos, con que desvíe un poco la mirada lo ve perfectamente, tal y cómo es; cada segundo, minuto, hora del día se centra en él, no es capaz de pensar en otra cosa, salvo que en volver a estar junto a él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario