Sentadas sobre una roca de la montaña de allí arriba -señala- hay dos niñas riendo y haciéndose fotos, siendo en ese momento las chicas más felices del mundo, posa una posa la otra posan las dos, dejan la cámara con el temporizador, corren para que el tiempo no las pille por sorpresa y quedando un segundo para que termine están listas y ¡FLASH! ¡FOTO!... se cuentan historias que pensaban que no iban a recordar, sonríen y lloran, se abrazan y vuelven a sonreir. De repente oyen un ruido y van a ver qué es, no encuentran nada, pero -sorpresa- un hombre con capucha intenta coger a una de ellas pero la otra no le deja, le pega una patada y la suelta, corren, juntas y logran escapar. Llegan a un sitio con gente y sentadas en el banco se abrazan y lloran del susto luego sonríe porque saben que estarán juntas y que no importa quien se interponga, no podrán separarlas. Anochece, se van a casa de una de las chicas, se ponen el pijama, las pantuflas de animales, y se van a la habitación, ponen la tele, una película, comen palomitas y chuches, y una gran tarrina de helado de chocolate, se divierten, se vuelven a hacer fotos y llegó el momento de dormir, se metieron en sus respecitvas camas y daban vueltas, no podían dormir, hasta que el sueño pudo con ellas.
¿Que cómo lo sé? Te preguntarás, es el sueño que tuve ayer -responde- el sueño, que espero que se haga realidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario