Despierto, miro a mi alrededor y me doy cuenta de que sí, es el mundo real, aquellos sueños se quedan donde estuvieron. Me levanto, camino, y siento lo frío y duro que está el suelo mientras sigo mi camino. Hago mi rutina matutina, y al volver sólo espero el momento en el que puedo cerrar mis ojos y volver a tener aquellos besos, abrazos, caricias, sonrisas, miradas... que provenían de tí. Desafortunadamente no hay nada en el mundo que pueda hacer que los sueños se cumplan al pie de la letra y hayq eu conformars con lo que se tiene porque antes o después aquello que en el momento deseas desaparecerá poco a poco y otro deseo llegará a tus manos.

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